Hemeroteca de la sección “General”

   Esta noche es de luna hiena. Ríe mientras nos devora sin piedad.

Jesús Baldovinos Romero

Comentarios No hay comentarios »

    Practiquemos texto salvaje hasta alcanzar el sarcasmo.

Günter Petrak

Comentarios No hay comentarios »

   –¡Él me golpeó primero, mamá! –argumentaba Caín.

Martín Gardella

Comentarios No hay comentarios »

    -¡Yo les voy a enseñar!– grité cuando sorprendí a mi mujer con su amante en el momento supremo del placer. Comenzaban a balbucear “Aaa…” cuando el mismo disparo los atravesó a los dos. Insistentes, continuaron con la misma vocal unos pocos segundos: “¡Aaaaaaaaa!”. Murieron antes de aprender a pronunciar la “b”.

Rubén Faustino Cabrera

Comentarios No hay comentarios »

    —Espejito, espejito… ¿Quién es la más hermosa del reino? —pregunta la Princesa.
—¿Qué? ¿Qué? ¿Quién? No veo a nadie. ¿Dónde estás? ¿Es acaso una broma? —contesta el espejo.
Y la Princesa Vampiro, furiosa, hace añicos el espejo…

Nina Femat

Comentarios No hay comentarios »

    -¿Qué más quieres de mí? Te lo he dado todo: cuna de oro, una vida llena de lujos y bienes, he elevado tu autoestima, te pago una carrera universitaria costosa, y ahora que vas camino a ser alguien, así me retribuyes, pretendiendo la revolución.

Eduardo Mancilla

Comentarios No hay comentarios »

   José malgastó tanto su tiempo que se quedó sin nada. Desde entonces, su vida se convirtió en una foto fija: árboles que no marchitan sus ramas, ríos inertes, pájaros suspendidos fijos en el aire. Ya no envejece ni él ni nada, pero se muere todo, poco a poco e inmóvil, de tedio.

Isis Estrada

Comentarios No hay comentarios »

     Hubo un albañil muy conocido en Alcalá de Henares. Tuvo tres hijos, y enseñóles su oficio a todos tres, y aunque pensaba muy bien, no reparaba en guardar, comiéndoselo todo. Llegó a morirse, y viendo a sus hijos muy tristes de que no les dejaba nada más que el oficio, díjoles para consolarlos:
—Hijos míos no me tengáis por descuidado de vuestro bien, que además del oficio que os he enseñado, media calle Mayor y cuantas casas he fabricado de mi mano, todas han sido sobre falso; muy presto se irán viniendo al suelo y tendréis obras que os sobren.

Juan de Arguijo
Cuentecillos para el viaje – Editorial Popular – 2011

Comentarios No hay comentarios »

  De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.

Woody Allen

Comentarios No hay comentarios »

    —Vamos mamá, ¿por qué te pones tan difícil? Al fin que lo nuestro ya es del dominio público.

María Guadalupe Rangel

Comentarios No hay comentarios »