Hemeroteca del 6 Marzo, 2017

millas23   Cada vez que se cumple algún aniversario de la llegada del hombre a la Luna, me llaman de la radio y me preguntan que qué hacía yo mientras sonaba en todo el mundo la frase histórica del pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad. Y digo lo mismo, claro, porque las cosas son como son y yo siempre he estado más interesado en labrarme un porvenir que en forjarme un pasado. O sea, que me estaba comiendo un bocadillo de calamares fritos en un bar con el suelo lleno de cáscaras de mejillones y cabezas de sardinas. Tenían encendida en un extremo de la barra una televisión grasienta hacia la que mirábamos todos porque nos habían dicho que se trataba de un acontecimiento histórico, aunque lo verdaderamente histórico para nosotros habría sido que el bocadillo fuera de jamón de Jabugo, o, mejor aún, que no hubiera sido un bocadillo, sino un chuletón de Ávila, pongo por caso, con pimientos fritos.
Dirán ustedes que Armstrong no pisó la Luna a la hora de comer, pero es que yo lo vi en diferido, al día siguiente, y pensé que sucedía en ese momento, de manera que cada vez que contemplo aquellas imágenes, se me repite el bocadillo de calamares, que estaban fritos en un aceite que merecería haber sido de colza. No me pareció mal que el hombre llegara a la Luna, sino que tenía la sensación de que se trataba de un asunto que no me concernía. A veces se da este divorcio entre lo histórico y lo personal, como entre la macro y la microeconomía, que cada una va por su lado, qué le vamos a hacer.
Es sabido que hay quien hace la historia y hay quien la padece. La habilidad de quienes la hacen consiste en hacer creer a los que la padecen que son protagonistas de algo. Pero no es cierto: aquel pie que pisó hace no sé cuántos años el improbable suelo lunar no era el mío. Mientras se pisaba la Luna, en este planeta nuestro se pisoteaban demasiadas cosas. Aún se pisotean. Y la hora de comer continúa siendo la hora del hambre para mucha gente. Eso es lo histórico. Vale.

Juan José Millás
Articuentos completos. Ed. Seix barral. 2011

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