Los niños vieron a los policías en la puerta del aula y al profesor haciéndoles señas para que se esperaran un momento y lo dejaran terminar de decir lo que estaba diciendo. Pero los policías entraron y se lo llevaron. Y los niños asustados fueron a la señorita Aurora: no deje que se lo lleven. Y la señorita Aurora indicándoles con las manos que se apaciguaran, y asiento, asiento, que si yo intento hacer algo me llevan a mí también y ustedes se quedarán sin saber lo que les voy a decir. Y contó apresurada la historia inmemorial de los que luchan por el bien de todos y, apuntando discretamente con los ojos al profesor del aula del fondo que llegó hasta la puerta, se saltó al tema del descubrimiento de América, y los niños, con el corazón heroico, la vieron buenísima y enorme y le pidieron que también les hablara del viaje a la luna.

Jorge Díaz Herrera
Más por menos. Sial Ediciones.2011
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