a_m_SHUA 11 Una leyenda bantú describe (o tal vez no describe) a un monstruo amorfo llamado Khodumodumo (pero algunos lo llaman Kammapa). Este ser comienza por comerse a una persona que se atreve a entrar en sus dominios, devora después a los guerreros que van a rescatar a la primera víctima y avanza sobre la aldea, tragándolo todo a su paso. Kammapa hace desaparecer en su vientre sin límites a los árboles, cabras, gallinas, casas, sembrados, personas y también al sol y la luna. La tierra queda informe y vacía.
Un niñito -en algunas versiones es la mujer embarazada que lo dará a luz- se salva ocultándose en la ceniza. Mágicamente adulto en un instante, el niño abre con su espada el vientre de Kammapa y un alarido le responde: sin querer le ha cortado la pierna a uno de los hombres que estaban en su interior. Así salva a su pueblo y restaura la forma del universo, pero se gana un enemigo mutilado que ha jurado venganza para siempre.
Esta historia no es imposible: yo misma tengo una pequeña cicatriz en la cara provocada por el bisturí que tajeó el útero de mi madre.

Ana María Shua
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